Un Alto y sigo mi camino | Revista ElCamino.Media

Un Alto y sigo mi camino

Un alto y sigue tu camino

¿Te ha pasado que pretendes realizar tantas cosas a la vez y de repente te vuelves un ocho? A mí si, creo que es algo normal. Me ha tocado hacer un alto para poder proseguir y ser efectiva.

Sabemos que como mujeres tenemos un don maravilloso de poder realizar varias tareas a la vez (multitasking), nos levantamos temprano para arreglar todo para empezar el día, despertar los niños y alistarlos para la escuela, mientras tanto, en la cocina estas preparando el desayuno y revisando la maleta de lo que deben llevar a la escuela para que no olviden nada, respondiendo las preguntas de tu esposo (amor, ¿dónde deje los zapatos? plop!!!) todo esto mientras que en tu cabeza estas planeando lo que tienes que hacer el resto del día… es un poco complejo no?

Alguien se preguntará ¿Cómo se puede hacer todo eso?, Bueno, la realidad, aunque no lo parezca, debajo de todo ese récord impresionante de cosas que logramos, llega un momento donde tenemos que parar y descansar. Aunque parezca, no somos infalibles a la hora de desactivarnos, vamos a decirlo así, llega el momento en que solo queda un cansancio físico y emocional.

Leer:  Las mujeres necesitamos seguridad

Pensando en esto, me lleva a aquellas escrituras que dicen:

  • Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. 1 Pedro 5:7
  • Ante ti, Señor, están todos mis deseos; no te son un secreto mis anhelos. Salmos 38:9
  • Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y HALLAREIS DESCANSO PARA VUESTRAS ALMAS. Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera. Mateo 11:28-30
  • Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas. Mateo 6:34
Salmo 38 9

Salmo 38 9

Puedes notar que todos estos versículos te dirigen no solo al confiar de que Dios tiene el control si no que cuando sintamos cansados nuestros cuerpos es necesario hacer este alto. Lo ideal seria detenernos para re-ordenar las ideas, y tener un mejor enfoque de nuestro entorno.

Arriba puse el ejemplo de un día en casa con niños y esposo, pero, si eres solteras, joven, abuelita, también te sucede, ¿o no? Pero ahora es un reto para la mujer que hace de todo y esperan mas de ella.

Hoy te insto a tomarte un tiempo para ti. Recuerda lo importante que eres y en el buen estado que tienes que estar para cumplir con cada una de esas tareas que te has propuesto, date el gusto sentir el viento en tu cara, sentir las olas del mar o un aire fresco en algún lugar que te brinde tranquilidad. Además, descansa en su palabra que te ha prometido llevar tus cargas y el día a día de tu vida, Jesús. Respira como hace tiempo que no lo hacías, al estar bien en tu salud física, mental y emocional haces que todos a tu lado también sean felices.

Reflexiona sobre esto:

  • Recuerda, eres importante para Dios, Él no te ha dejado y mucho menos te ha desamparado, vendrán nuevos tiempos
  • No olvides comenzar tu día teniendo un tiempo con Dios, así recargaras fuerza para enfrentar el día.
  • Haz que las tareas cotidianas o la más sencillas tengan un toque especial. Deja tu marca.
  • Cuando tienes un enfoque diferente de las cosas, haz un alto, verás que tienes múltiples formas de resolver y avanzar.

Animo y fuerza.

Nia

El Camino
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